La semana pasada se cumplió el aniversario de un año en que mi abuelo dejó de estar físicamente para acompañarme en el corazón. Recuerdo esa noche como la más desconcertante de mi vida. Por la tarde me había ido a trabajar en uno de los tantos proyectos cinematográficos en los que estaba en ese momento. Recuerdo que antes de irme, subí a saludarlo a su casa, lo besé, lo abracé y le dije que lo amaba. Él me dijo que también. Él me amaba con todo su ser. "Lucilita" me decía, su nieta mayor, su orgullo. Él siempre estuvo convencido más que yo misma de todo lo que emprendía. Faltaba poco para que yo emprendiera mi viaje a España y eso lo ilusionaba. Después de unas horas mi padre me llamó para decirme que mi abuelo estaba mal, que volviera pronto a casa. Me subí a un taxi deprisa. Cuando llegué a casa, vi a mi padre en la puerta. La policía, las ambulancias. Había sucedido. Mi abuelo fue uno de los regalos más hermosos de mi vida. Y de él aprendí muchas cosas, muchas de las cuales ahora me están sirviendo para seguir en el camino. Lo extraño, pero se que nuestra relación quedó al día. Alguien alguna vez me dijo que cuando la muerte se posa tan cercana nada vuelve a ser igual. Algo en la cabeza cambia. Y así fue como entendí realmente lo que significaba que algo sea efímero. Todo cambia de un segundo a otro. Mi abuelo vivió como quiso, hizo siempre lo que quiso, y cuando eso empezó a dejar de suceder, fue él mismo quién decidió dejar este plano, para pasar a otro.
Una semana más tarde me subí a un avión en busca de un sueño. Algo pendiente desde hacía años. Nuevamente fue el cine quien me impulsó. Unos meses atrás habíamos ganado con Tom un premio por un cortometraje, y juntos decidimos viajar a Toulouse a mostrar de qué se trataba.
Llegué a Barajas un 13 de Marzo a las 6 de la mañana. 5 grados bajo cero. Un vuelo horrible. Más de tres horas finales de turbulencia. Claustrofobia, nervios, cansancio. No se.
Aquí también me esperaba alguien que hacía mucho tiempo no veía. Y eso, claro, también produce nervios.
Gisela fue a recogerme. Me vió, me abrazó y una genial sensación de que el tiempo no había pasado se entrometió entre nosotras. Me mostró la ciudad de Madrid durante 10 días geniales. Nos reímos, lloramos, nos divertimos, hablamos, pensamos, nos conocimos.
Después llegó Toulouse y su festival de cine. Y el sentir que el esfuerzo y el trabajo siempre tienen recompensa. Luego Barcelona nos encontró y nosotros a ella. Siguió Gandía, Valencia y Alicante. Allí el primer encuentro con la familia lejana/cercana. Días inolvidables.
Un poco más de ruta y las calas en Almería. Subiendo el mapa al norte y Granada. De vuelta pal' sur y Málaga. Un mes de viaje demasiado atractivo para mi corta edad. Y el final descubrimiento de un gran amigo como Tom, el gran compañero de viaje. Gracias amigo, te extraño! Y de vuelta a Madrid sola por unos pocos días. Y nuevamente el gran recibimiento de Gisela, Mercè y Ringo antes de partir a la tierra de los abuelos.
Llegó Galicia y con ella la confirmación de la identidad. De las raíces, de la gente, el recuerdo de mis abuelos, las historias y los personajes que ahora estaban, en vivo y en directo. Y por sobre todas las cosas el entender que aquello a lo que ahora me estaba animando, era simplemente repetir la historia de Ramón y Ramona. Aquella osadía de salir de casa hacia un lugar nuevo, con millones de ilusiones en la maleta.
Pasé mi primer cumpleaños fuera de casa. Y extrañe a papá, a mamá y a Euge.
Y un día me levanté y decidí que iba a quedarme. Sin saber cómo, pero iba a hacerlo. Iba a darme esa oportunidad.
Estuve tiempo sintiéndome inmigrante, esperando a tener mi DNI. Jugué a ser payaso, me puse al frente de un karaoke para niños de 5 años hablando en inglés. Fui babysitter.
Trabajé de camarera hasta llegar a ser la "empleada del mes". No dormí, viví meses de noche. Me angustié, me enfermé y decidí dejarlo. Salí otra vez a la búsqueda y conseguí un trabajo nuevo. Durante esos meses conocí gente, me divertí, aprendí...
En medio de ese tiempo, me encontré con el cine nuevamente. Ampar@s Producciones cobró forma y empezamos a trabajar con 2 proyectos en el bolsillo y pocos duros.
Pensé que la música siempre me había gustado, y así me convertí en manager de "Gisela Novais & The Victims", un proyecto en el que creo y amo profundamente.
Instantaneamente apareció Iago y me convertí en su "secuaz"(como el siempre dice). Él y su energía, otro gran regalo.
Llegaron los conciertos, la familia elegida, la casa, los proyectos, el cansancio, el frío, el invierno crudo, una beca para estudiar, la navidad y fin de año.
Y otra vez a moverse. Porque al parecer no me gusta estar quieta.
Enero y los reyes, los regalos, la ilusión, el sentirse parte. Una sala llena, la amistad, los logros.
Febrero y un cumpleaños sorpresa. El deseo de tener una colección de vinilos y otra de vinos. Leer, comprarse libros, aprender. Sentirse ARTISTA. Dejar de negarlo.
Y así llegó Marzo y un año transcurrido.
Ahora, la tranquilidad de haber elegido por mi. La felicidad de saber que tengo una familia hermosa que me apoya y a la cual amo. Los amigos que siguen ahí. Y los nuevos que aparecen. Las noticias por el Facebook. Las fotos. Los recuerdos. La gente que lee este blog.
La vida es HOY! Nada vale más la pena que hacer lo que uno siente. Vivir por una vocación, por un proyecto, por una familia, por un trabajo, por la ilusión. Algo que nos haga sentir vivos. Porque en verdad todo es muy efímero y nada merece dejarnos con la duda. Gracias pa y ma por todo el amor que me mandan y por haber criado a esta niña que ahora llaman "fiera". Y a mi pequeña gran hermana por sostener la torre conmigo siempre, estoy muy orgullosa de vos.
Y antes de cerrar este episodio, me resta decirle gracias a la persona que fue y es mi bastón. Gracias pequeña gran Gisela. Por abrirme la puerta de tu casa. Por cuidarme cuando tuve fiebre. Por impulsarme y decirme que todo iría bien cuando la cosa se puso jodida. Por confiar en mi trabajo, y también halagarlo. Por la leche con café de las mañanas. Por cada momento compartido. Por todo tu afecto y tu libertad para con mis decisiones. GRACIAS porque SIEMPRE estás ahí.
Comparto la frase de un sabio y la hago propia: Si algo soy, es hecha pa'lante!
En Madrid, feliz...
L .-
Me encanta leerte, tus palabras parecen musica!!
ResponderEliminarMe alegra sentirte feliz!! Dale para delante!! muchos besos y un fuerte abrazo!!
Venga! Arriba! que "HAY QUE HACER COSAS"
ResponderEliminarTE AMO SIEMPRE.